Todo ocurrirá en el momento en que Dios ha dispuesto

Todos tenemos metas y aspiraciones. Puede que anhelemos que una persona que nos gusta pase a formar parte de nuestra vida. O tenemos puestos los ojos en determinado objetivo profesional. Quizá soñamos con la prosperidad económica. Cabe que nos parezca que ya estamos preparados para todo esto, pero conviene que recordemos que las cosas suceden cuando llega el momento oportuno.
Lo cierto es que todo ocurre en el momento en que Dios ha dispuesto que ocurra. Hemos comprobado que no se trata simplemente de un concepto espiritual abstracto, sino de algo que tiene lugar en nuestra vida todos los días. Dios tiene un plan para cada uno de nosotros. Es muy posible que su plan incluya exactamente lo que queremos… o que incluya aquello que no podemos imaginar.
Lo que Dios tenga en mente no sucederá hasta que estemos preparados para ello. De hecho, esto forma parte de su plan. Día a día va preparándonos para lo que ha de llegar en el futuro.
Día tras día Dios coloca delante de nosotros nuevas experiencias, lecciones, oportunidades y tareas difíciles. Es su manera de prepararnos para los dones que de Él recibiremos en el futuro. Y sólo Él sabe cuándo estaremos en condiciones de recibirlos. Amar la voluntad de Dios sea cuál sea es el único camino que nos lleva caminar con esperanza y fe.

001

¡Señor quiero aceptar todas tus respuestas; aprendiendo a aceptar tus noes sin enojarme contigo; aceptando los síes con enorme alegría! ¡Ayúdame a ordenar mi vida conforme a tu voluntad! ¡Dame la serenidad, Padre, para aceptar todo aquello que no puedo cambiar! ¡Crea en mi, Señor, un corazón puro presto a aceptar siempre tu voluntad aunque no lo entienda como un camino de santificación y como prueba de mi fe! ¡Señor, quiero rendirme a tu voluntad, confiando en que lo que venga -sea lo que sea- es por mi bien! ¡Dame la paciencia y la perseverancia, Padre, para convertirme en un instrumento dócil a tu voluntad para responder prontamente a lo que Tu me quieras pedir! ¡Quisiera, Señor, corresponderte siempre y agradecerte eternamente todo el amor que sientes por mi! ¡Pongo en Ti toda mi confianza, Señor, porque tu eres el amigo fiel que nunca abandona!

Un himno a seis voces del músico barroco aleman Andreas Hammerschmidt titulado Schaffe in mir, Gott, ein eines Herze nos recuerda la necesidad de pedir al Señor un corazón puro para aceptar su voluntad. Me ha parecido muy adecuado para esta meditación. ¡Feliz día a todos!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s