Amar para cambiar

La auténtica conversión de mi corazón es imposible alcanzarla solo. A medida que mi vida avanza he ido descubriendo que no es suficiente mi esfuerzo y mi fuerza de voluntad para lograr cambiar aquellos hábitos y actitudes que me alejan de la Verdad. Para ser un verdadero discípulo de Cristo es imprescindible amar, amar desde el corazón, amar auténticamente, amar hasta que duela. Únicamente el amor es lo que me acerca cada día más a ese Cristo que murió por Amor, por amor a mí.
Para cumplir aquello que en mi vida es voluntad de Dios no basta con poner empeño, voluntad, carácter… tengo que actuar como el mismo Jesús: vivir creciendo en el amor. Un amor que no es producto de mi esfuerzo, sino que es ante todo y, por encima de todo, don inefable de Dios. ¡Dios es amor! Él es la fuente de todo amor verdadero. Y ese amor es el sello que garantiza nuestra —mi— salvación. Un amor que puedo buscar y desear porque por medio de este amor Dios me revela su voluntad para mi vida y me convierte decididamente en una criatura nueva. Y en tanto mi vida evolucione en el amor a Él, más fácilmente comprenderé a ese Jesús que dio su vida por amor al Padre y a los hombres.
Tal vez sea el momento de desechar todo aquello que en mi vida sobra, todas aquellas cosas superfluas que ahogan mi vida y me impiden acercarme más a los demás. Y amarlos de verdad. Pero si deseo dar cabida al Evangelio del amor en mi vida, tendré que ayunar de tantas cosas que enturbian mi corazón: de la soberbia, del egoísmo, del consumismo, de hacer mi voluntad, del resentimiento, de la amargura, del rencor, de la malicia, de la incredulidad… Y será necesario descubrir cómo concretar ese amor en lo preciso de mi vida, en lo sencillo y pequeño de mi cotidianeidad. Y hacerlo mirando siempre a la Cruz y fijando mi mirada en ese Cristo agonizante que me llenará de la luz del amor el día de la Resurrección.

the deposition.james reid

¡Señor, Tú eres la fuente de todo amor verdadero! ¡Nos amas tanto que nos has dado a Jesús en sacrificio! ¿Cómo puedo yo corresponder a tanto amor? ¡Ayúdame, Señor, a convertir mi pobre corazón y la pequeñez de mi vida al Evangelio! ¡Ayúdame a amar más como amaste Tú, Señor! ¡Espíritu Santo dame la entereza para cambiar, la sabiduría para mejorar, la fortaleza para cumplir mis propósitos! ¡Ayúdame, Espíritu de Dios, a mirarme siempre en el espejo de Jesús y moldear mi vida, mis palabras, mis acciones, mis gestos y mis pensamientos según el estilo y la forma de hacer de Jesús! ¡Ayúdame a interiorizar más, a meditar más y a prepararme mejor para asimilar la mayor prueba del amor de Cristo para conmigo: su Pasión y su muerte en la Cruz! ¡Gracias, Padre, por tanto amor! ¡Gracias, Jesús, por un amor tan grande! ¡Gracias porque con este Amor haces que mi corazón se encienda con llamas de compasión, de misericordia y de arrepentimiento! ¡Gracias, María, corredentora del Salvador por tu amor de Madre!

Jesús, acuérdate de mi cantamos hoy con la música de Taizé:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s