La mirada desde la Cruz

¡Contemplaba ayer una cruz con un Cristo esculpido en madera que se encuentra en una pequeña capilla donde hacía oración! ¡Permanezco varios minutos en silencio mirando el rostro de Jesús! ¡Y Él también me mira, con esa mirada de amor que desprende ternura desde la Cruz! ¡Y le sonrío! Es una sonrisa de agradecimiento, sencilla y humilde, pero de profundo sentimiento de gracias porque especialmente en este tiempo que anuncia su Pasión y Muerte, ¡con cuánta misericordia se ha allegado Cristo a mí! ¡Y observo como su rostro, a través de esos ojos de transparencia y amor, me miran con misericordiosa benignidad aún a sabiendas de los estragos que provoca el pecado en mi pobre ser! ¡Y como en esa mirada Jesús se muestra con ternura diciéndome que me ama! ¡Esa mirada compasiva te hace comprender que todo en tu vida tiene verdaderamente sentido por mucha dificultad que haya alrededor! ¡Y sientes, gracias a esa mirada de amor, que dejas de estar caído en la linde del camino de la vida, tendido y prácticamente sin fuerzas para sentir como Él te toma de la mano y te reintegra en su rebaño donde el Amor es el más grande bien! ¡Y le miras, le miras agradecido, asombrándote de sentirlo tan cercano de ti! ¡Y no dejas de sorprenderte por cómo su infinita misericordia se hace presente en tu vida! ¡Y le pido ser rociado por esa gran bondad y le dejo que me empape de su amor y de su comprensión! ¡Por qué Jesús todo lo entiende!

GR_WE_Crucifixion_cr_Passion_1939

Y no puedo más que exclamar: ¡Jesús, Tu eres el hombre más compasivo, más amable, más sensible, más tierno, eres el que me das las pautas para que pueda caminar seguro por los senderos de mi peregrinación por esta vida! ¡Eres el único modelo que debo seguir! ¡Eres el ejemplo del que todo lo debo aprender! ¡Y te doy gracias, Señor, porque tus ojos se posan sobre mí como lo hicieron ante tantas gentes que se acercaron a pedir tu bendición o escuchar tu Palabra, en tantos enfermos de cuerpo y alma, en tantos endemoniados, en tantos desamparados, en tantos olvidados, en tantos alejados de la Verdad, en tantos confinados en vivir con sufrimiento, padecimientos y dolor! ¡Quiero llenarme de Ti, Señor, para que mi corazón se sane con el bálsamo de tu misericordia! ¡Señor, Tú que has conquistado tantas almas, que extendiste tus manos para sanar los corazones enfermos, sigue sanando y acariciando mi vida! ¡Eres, Jesús, el compasivo que mira desde la Cruz y me haces comprender con tu mirada de amor lo mucho que debo parecerme a Ti para dar testimonio de mi fe!

Nos vamos adentrando en el misterio de la Semana Santa, cada vez más cercana, y musicalmente lo hacemos de la mano del maestro italiano Tiburtio Massaino de la que escuchamos su Musica super Threnos Ieremiae prophete in maiori hebdomada decantandas, compuesta a 5 voces para el Monasterio del Monte de los Olivos de Piacenza:

Un comentario en “La mirada desde la Cruz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s