Nos veremos en el río

Mi hijo pequeño y yo somos muy aficionados a los westerns clásicos. Nuestros preferidos son los de John Ford con sus actores y actrices elegantes, su música, sus buenos y malos, sus diligencias, sus ranchos… El director tenía una canción preferida que insertaba en la mayoría de sus películas. Se trata de la archiconocida ¿Nos veremos en el río? de profundo contenido cristiano, escrita por el poeta norteamericano Robert Lowry en plena Guerra Civil. Ayer, viendo con él Centauros del desierto, una de las mejores películas del oeste de todos los tiempos, me llamó la atención el estribillo que dice así: «Sí, nos veremos en el río; el hermoso, bello, río; reuniéndonos con los santos en el río, que fluye por el trono de Dios».
Y, hoy día de difuntos, esta canción se me ha hecho muy presente. En este día que echamos en falta, como es mi caso, unos abuelos, un padre, un hijo o un amigo que, hace un tiempo murieron, me cuestiono que un día me llegará el momento de cerrar los ojos al mundo y reunirme con ellos junto al trono de Dios después de haber cruzado el río de la vida. De ellos en un día como este sólo nos queda la huella del amor porque lo demás pasa, se queda atrás, pero el amor lo traspasa todo y permanece especialmente porque su testimonio no nos ha sido indiferente y asentaron en nosotros valores y principios que fueron madurando en el corazón.
Por eso cuando recordamos a un ser querido ya fallecido se recuerdan esas pequeñas cosas unidas al amor. En un día como hoy es lo que quiero pedirle al Señor, que en mi vida sea capaz también de dejar huellas en el mundo porque Cristo nos enseñó a amar hasta el extremo y ser capaz de desplegar el amor con todas sus consecuencias para impregnar la imagen de Dios en el mundo.
Es causa de nuestra fe creer en la vida más allá de la muerte y hoy, además de ser un día de comunión con nuestros difuntos más próximos por el valor de la caridad fraterna, nos sentimos unidos no solo a los que murieron en la paz de Cristo sino también a aquellos cuya fe sólo Dios conoce. Somos conscientes de que, gracias a Jesucristo, los difuntos no han dejado de existir sino que disfrutan de una existencia personal más allá de la muerte. Por eso la comunión con ellos es una comunión con seres reales y no un mero recuerdo afectuoso.
Es un día de esperanza porque nuestra fe nos permite saber que algún día nos encontraremos con esos seres que hemos amado tanto y con la multitud inmensa de hermanos que ya disfrutan de la victoria de Cristo sobre la muerte para abrirnos la puerta de la vida eterna.

image

¡Señor, quiero recordar hoy a todos los seres queridos que me han precedido en el camino de la fe y te doy gracias por todo lo que me han aportado y por la oportunidad que me diste de quererles, compartir con ellos cosas bonitas, cuidarlos, disfrutar de su presencia y, sobre todo, despedirlos en sus momentos finales! ¡Señor, su muerte no es un hasta nunca sino que el día que cruce el río me encontraré con ellos de nuevo, por eso te pido que me ayudes a llevar una vida santa y una vida acorde con tus mandamientos y tu palabra para poder llegar un día a postrarme ante tu trono! ¡Te doy gracias, Señor, por aquellas personas que me han dejado pero que son insustituibles en mi corazón porque se han convertido en referencia en los momentos difíciles y me permiten reflexionar y decidir acorde con sus enseñanzas! ¡Señor, tú sabes que en algunos momentos la muerte de estos seres queridos, especialmente mi padre y mi hijo, ha sido como plantar la Cruz en el centro de mi familia, en la línea fina de mi felicidad, en las arterias de mi corazón, pero mirando tu Cruz todo ha tenido un signo diferente y gracias a la fe, a la esperanza y a tu misericordia a pesar de tanto dolor esta dura prueba me ha acercado mucho más a ti! ¡Te pido hoy, Señor, por todos mis familiares difuntos, para que gocen de la paz eterna, de la alegría y la serenidad que no tuvieron en este mundo y que yo, personalmente, tampoco les fui capaz de transmitir! ¡Señor, no les tengas en cuenta los borrones y las tachaduras del libro de su vida sino que te pido que les des el descanso eterno! ¡Te pido también por los que nos quedamos en este mundo pues aunque nuestra hora es incierta y nuestro mañana sólo depende de ti ayúdanos a ser perseverantes en la fe! ¡Señor, ayúdame a soñar en la mesa celestial a la que tú me invitas y que estará presidida por la felicidad sin límites por eso hoy quiero exclamar con toda mi fuerza «¡creo en ti, Señor! ¡Espero en ti, Señor! ¡Llévame un día también con los difuntos de la familia al encuentro contigo!»!

Y aquí os dejo la canción:

Anuncios

Un comentario en “Nos veremos en el río

  1. Es maravilloso cuando una palabra,un pequeño detalle nos lleva al Padre! Por supuesto q he anotado el título para verla y he oido la canción,además pórque con “desierto” siempre sé q estoy bajo su manto.Un abrazo!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s