¿Hasta cuándo, Dios mío, te insultará el enemigo?

Miras la televisión y todo son desgracias. Lees las noticias y todo son desgracias. Te informas a través del móvil y todo son desgracias. Desastres naturales, tiroteos indiscriminados, guerras, atentados terroristas, manifestaciones violentas, corrupción política, violencia de género, crisis financieras, radicalismo, xenofobia…
El mundo libra constantemente guerras incontroladas que nadie va a ganar porque la codicia humana se impone a la razón. La corrupción destruye conciencias y todo parece perder sentido.
Hay quien opina que todos estos fenómenos desgarradores anuncian que el fin del mundo no está muy lejano. La cuestión es saber cuál será el desencadenante si la guerra armamentística, el cambio climático, la profunda crisis financiera de los mercados o la decadencia moral del ser humano.
Como lo expresa maravillosamente el salmista, yo también me cuestiono eso de «¿Hasta cuándo, Dios mío, te insultará el enemigo? ¿Nunca cesará el adversario de despreciar tu Nombre?». Si miras el mundo desde la perspectiva humana, las desgracias parecen ganar la batalla. Parece que el mundo no tiene solución. Pero si lo miras desde la óptica cristiana uno sabe que Dios te ha creado para vivir en comunión con Él. Hay que tener confianza en la promesa de Cristo aunque muchos a mi alrededor piensan que Dios no va a permitir tanta decadencia moral, tanto pecado, tanta injusticia social o tanta perversión de los valores.
El objetivo es la gloria eterna, ese lugar donde habrá un encuentro personal con el Padre que todo lo ha creado y que el hombre se empecina en destruir. Para mí hay una estrofa del Apocalipsis de san Juan que es reveladora y que me da una gran confianza en el poder de Dios. Es esa que dice confiadamente: «Esta es la morada de Dios entre los hombres; Él habitará con ellos, y ellos serán todas sus lágrimas y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor porque todo lo de antes pasó». Eso me invita a no desviarme del camino y a tener muy claro qué senda me llevará a la gloria celestial.

orar con el corazon abierto

¡Padre, elevo mi mirada al cielo y de doy gracias por el don de la vida! ¡Que nada me turbe y que nada me espante, porque Tú Padre nos acompañas siempre! ¡Dame, Padre, la capacidad de saber escucharte en cada instante de mi vida y predispón mi alma y mi corazón a estar abierto a tus inspiraciones! ¡Dame la humildad necesaria para sentir las manifestaciones de tu amor y ayúdame a estar siempre preparado para cumplir los planes que tienes previstos para mí! ¡No permitas que los acontecimientos sociales me desborden ni me atemoricen sino que sea la fe la que me sostenga! ¡Tu eres el Dios creador que todo lo puede por eso no quiero llevarme por la desconfianza! ¡Seguir a Jesús exige una entrega absoluta y sacrificar muchas cosas, te las entrego todas para que me ayudes a liberarme de mis egoísmos y de mi orgullo y crear un mundo mejor! ¡Todo lo que Tú has creado es bueno, Señor, y los hombres nos empeñamos en destruirlo; ten paciencia con nuestra iniquidad y nuestros egoísmos! ¡Te imploro que apartes el mal del mundo y alejes de nuestros corazones lo destructivo y lo negativo; derrama sobre cada uno de nosotros el don del amor, del perdón, de la reconciliación y de la esperanza! ¡Tú que eres del Dador de la Vida, intercede por este mundo, mueve los corazones de los hombres para que haya paz, respeto y dignidad! ¡Por medio de tu Santo Espíritu cubre este mundo con el manto de la sabiduría para que se imponga la misericordia y el amor! ¡Te suplico por el don de la paz, de la reconciliación y el respeto entre todos los hombres!

Sublime gracia, música instrumental como mensaje de esperanza:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s