Confianza que nace de un corazón abierto

El aprendizaje de la oración es diario debido a la desgana que tantas veces entra, el aburrimiento que para tantos supone ponerse delante del Sagrario o en la soledad de una estancia, por el desánimo recurrente en el que se encuentra el alma, por la falta de esperanza cierta o de confianza en el Señor que con tanta frecuencia uno se encuentra. Uno puede llegar a cuestionarse qué necesidad hay de pedir a Dios si éste no escucha las plegarias o no atiende a lo que se le pide. ¡Cuanta falta de fe hay en nuestro corazón mezquino y egoísta! ¡Cuanta falta de confianza en este Dios que es Amor, que es Padre, que es pura misericordia, que es dador de lo mejor para el hombre!
La confianza en Dios es un acto que nace directamente de un corazón abierto. Y cuando el corazón se abre la fe brota como un torrente de agua viva. Cuando uno experimenta en su vida la enorme bondad de Dios, siente en su alma lo mucho que a uno Dios le ama, está más predispuesto a acudir para pedir y ¡esperar! con absoluta confianza.
Suelo comenzar mi oración con una oración al Espíritu Santo para que abra mi corazón a los designios de Dios. Alguien me decía ayer, que lo hace con un acto de fe. Invoca a la fe en Dios porque cree en sus obras, confía en Él y se entrega decididamente a su amor. «Con este acto de amor, de fe y de esperanza en el Padre que espera mi súplica, mi plegaria y ve mi debilidad, ¡cómo no voy a dejar de confiar en Él para estar abierto a su voluntad!»

orar con el corazon abierto

¡Señor, me abandono en tus manos, Tú que eres el Dios que actúa en la historia del hombre y que muestras cada día los signos vivos de tu presencia en mi vida! ¡A Ti, Padre, te entrego mi vida y mi salvación y la de la humanidad entera que tanto amas porque ha sido creado por Ti! ¡Quiero seguirte, Señor, par anunciar Tu Palabra a la sociedad en la que me mueves, para hacer de mi existencia cotidiana un testimonio de tu amor! ¡Jesús, amigo, enviado de Dios, confío en Tu Palabra que es la del mismo Dios que se ha revelado por medio de Ti! ¡Quiero anunciarte al mundo que confío plenamente en Dios que eres el mismo Dios revelado y que garantizas que sus promesas se cumplen siempre! ¡Quiero hacerme uno contigo, ser comunión contigo! ¡Envía tu Espíritu sobre mí para que no me falte la fe, para no perder la comunicación con Dios, la confianza y la esperanza en Él, para aceptar siempre su plan en mi! ¡Me abandono en tus manos y creo firmemente en Ti, confíeso todas y cada una de las verdades que la Iglesia propone porque han sido reveladas por Ti, que eres la Verdad y la Sabiduría y quiero vivir y morir en esta fe!

Creo en ti, Señor, afirmamos cantando hoy:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s