El Getsemaní interior

Como Jesús también uno acude regularmente a ese lugar llamado Getsemaní, ese lugar en que Él se encontraba con el Padre. Un lugar para orar ante las situaciones difíciles en las que necesitas una especial comunión con Dios.
Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan y comenzó a entristecerse y angustiarse. Estaba triste, sintiendo una tristeza mortal. Les invita a permanecer allí y a no dormirse. La situación se estaba volviendo cada vez más difícil, como nos sucede tantas veces a nosotros, cuando el panorama se ennegrece y no vemos la luz al final del túnel.
Jesús se postró en tierra y oraba para que no tuviera que vivir aquel calvario siendo consciente de que por encima está la voluntad del Padre.
Jesús abría su corazón en presencia de Dios consciente de que Él tiene para cada uno un plan, un propósito y que lo importante es cumplir esa voluntad en la propia vida.
La respuesta de Dios pasó por encima de la voluntad de Cristo. Pero como las victorias se alcanzan con la oración, Dios le permitió a Jesús soportar la prueba porque Dios está siempre con el hombre en medio de la dificultad para sostenerlo y ayudarlo.
Después de esa oración intensa, profunda y dolorosa Jesús se encontró a los discípulos dormidos. En el momento más complicado de su vida, en el sufrimiento más intenso, en la hora de la verdad, en la soledad más grande Jesús contaba solo con la presencia del Padre y el soplo del Espíritu.
Todos, detrás de nuestras máscaras, de nuestras aparentes alegrías, de nuestras sonrisas de dentífrico, de nuestro mostrarnos como triunfadores tenemos nuestro propio Getsemaní interior en forma preocupación, de desengaño, de desencuentro, de dolor que vivimos sin poder comunicar. Y estamos anestesiados por ese dolor que duerme en nuestro corazón.
Pero como Cristo en Getsemaní no estamos solos. La oración nos sostiene, el amor del Padre nos sostiene, el soplo del Espíritu nos sostiene, la esperanza nos sostiene.
Cuando uno tiene un Getsemaní donde acudir para entregar sus cargas al Padre y tiene que enfrentarte a cargas difíciles que soportar cuenta con la oración de entrega al Padre. Es una plegaria que te permite orar sin desfallecer, orar para amar lo que Dios te envía. Dios la toma con sus manos y en su fidelidad ofrece una salida.
Cuando reflexionas sobre tu propio Getsemaní comprendes cual es tu misión, llevar como Cristo tu sufrimiento y tu pobreza transformándola según la voluntad de Dios. Es la manera de abrir las puertas del cielo, esas puertas que tantas veces uno cierra a Dios en su corazón.

Getsémani n°3 (81x65)

¡Señor, quiero permanecer despierto contigo en el huerto de los olivos! ¡Quiero, Señor, entrar en comunión contigo en estas horas que todo se pone a prueba y el sufrimiento es tan tremendo! ¡Quiero unirme a Ti, Señor, en espíritu y en oración para ser capaz de comprender la grandeza de tu amor! ¡Necesito, Señor, que limpies mi corazón para que sea capaz de ver tu rostro afligido! ¡Quiero, Señor, sentirme cerca de Ti para velar contigo, para sentir tu amor, para amarte más, para aprender a sufrir, para alabar a Dios, para agradecer tantas cosas buenas que me suceden y comprender aquellas que no entiendo, para suplicar la voluntad del Padre, para escuchar el susurro del Espíritu, para no decir nada simplemente acompañándote! ¡Toca, Señor, ligeramente mi pobre corazón y llénalo de vida! ¡Te pido también, Señor, perdón porque no estuve en Getsemaní! ¡Soy de los que con frecuencia te abandonan, de los que les cuesta tomar decisiones, de los que la debilidad agrieta su vida, de los que no encuentran respuestas, de los que buscan y se tornan tristes si no encuentran, de los que la tentación les hace desertar, de los que a veces esperan de la oración y desesperan cuando no hay respuesta a sus palabras, de los que fracasan con frecuencia! ¡Pero hoy quiero mirarte, Jesús, sentarme a tu lado en Getsemaní, rezar contigo, acompañarte, arroparte, cuidarte! ¡No permitas que el miedo me aleje de Ti!

En mi Getsemani, cantamos hoy:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s