¿Puedo evitar que mi vida cristiana se convierta en algo rutinario?

Con harta frecuencia si uno desea lograr cambios importantes en su vida tiene que dar pequeños pasos. Sin embargo, no es sencillo arriesgarse y cuesta tomar decisiones cuando de lo que se trata es de hacer algo diferente. Nos hemos acostumbrado a vivir con unos patrones que impiden romper la rutina de nuestra vida y emprender cambios profundos. Cuando uno acaba convirtiendo su vida en un simple paseo rutinario es imposible dejarse sorprender por nada.
¡Es habitual que nuestra vida cristiana acaba convirtiéndose en algo rutinario, sin alicientes, con el convencimiento de que todo lo que tenemos y nos sucede es consecuencia de nuestra bondad y santidad, de nuestro corazón generoso, de nuestra perseverancia! ¡Me niego a acostumbrarme a ver a Cristo crucificado! ¡Me niego a acostumbrarme a la bondad de Dios! ¡Quiero que cada día sea una sorpresa para mí! Y lo deseo porque el cansancio de mi mirada tiene que ver como algo nuevo los milagros cotidianos que me suceden cada día y no observarlos como consecuencia del trasiego de mi vida. Quiero que cada suceso que me ocurra —incluso aquello que me ha salido mal, la mayoría de las veces por mi culpa— se convierta en algo trascendente.
Necesito como el aire que respiro sentir cada amanecer que Dios me ama, que su misericordia es infinita y que nuestra fidelidad es mutua. Quiero ser consciente del privilegio que supone ser hijo de Dios. No quiero contemplar a ese Dios que me ha dado la vida desde la lejanía. No quiero que cada susurro suyo, que cada roce, que cada mirada, que cada milagro que hace en mi vida lo contemple como algo anodino y mi corazón y mi alma no se conmuevan por ello. No puedo permitir que mi encuentro cotidiano con el Dios de la vida no agite mi corazón y rompa los muros que lo rodean. No puedo. No puedo porque anhelo el factor sorpresa de Dios. Porque deseo seguirle sin dudar; quiero serle fiel, dejarme seducir por su verdad pues Él es el único capaz de transformar mi corazón y de hacer auténticos milagros en mi vida.
¡Me niego a acostumbrarme a la bondad y misericordia de Dios y hoy y mañana y siempre quiero centrar mi mirada en Él!

El factor sorpresa

¡Padre bueno, pongo toda mi confianza en ti, y te bendigo, y te alabo, y te glorifico y te doy gracias! ¡Gracias por la fe, gracias por tu amor, gracias por tu misericordia, gracias por los milagros que haces cada día en mi vida, gracias por la vida, gracias por las personas que has puesto a mi lado, gracias por mis capacidades, gracias por los problemas que me hacen crecer, tomar la Cruz junto a Tu Hijo y acercarme más a ti! ¡Gracias por transformar mi vida, gracias por centrar tu mirada en mi, gracias por tomar mi debilidad y ayudarme a levantarme cada día, gracias por bendecir mis acciones, bendecir a mi familia, bendecir mi trabajo, bendecir a mis amigos! ¡Gracias, Padre de amor y de misericordia! ¡Gracias, porque conviertes mi vida en un lienzo lleno de luz, de vida, de esperanza, con trazos perfectos llenos de color, de ilusión, de alegría, con pequeños matices de sombras que me enseñan lo que debo cambiar y lo que debo mejorar! ¡Gracias, Padre, porque me has dado a Jesucristo, Tu Hijo, cuyo ejemplo es el espejo en el que mirarme: el camino hacia la santidad personal! ¡Señor, Tú me dices siempre que te llame y me responderás y me enseñarás cosas grandes y ocultas que yo no conozco! ¡Te llamo ahora! ¡Muéstramelas, Padre, y manifiéstate cada día en mi vida! ¡Ayúdame a salir de lo anodino y rutinario de mi vida y dejarme sorprender cada día por Ti para que tu gracia me renueve y tu misericordia me lleve a emprender nuevos caminos de santificación! ¡Padre de bondad, Tú eres el Dios de las cosas imposibles, rompe esta vasija de barro que es mi pobre persona y que Tú has moldeado para derramar el perfume que hay en su interior y que el aroma llegue hasta Ti y desde Ti hasta el prójimo para que yo pueda ser hoy y siempre un auténtico ejemplo de cristiano que se deja cada día sorprender por Ti!

Mi alma tiene sed de ti, Señor

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2 comentarios en “¿Puedo evitar que mi vida cristiana se convierta en algo rutinario?

  1. Gracias Señor por poner en mi camino y en miles de personas instrumentos que tú eliges para poder reconocer que me he equivocado y que con las personas instrumentos tuyas me haces entender y reconocer que todo se puede contigo y que de tu mano todo es posible.
    Gracias Padre por que nos amas tanto👐🏻

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