Piedra viva de la Iglesia

Hace diez años bauticé al pequeño de mis hijos en una iglesia del siglo IX y restaurada en el siglo X. Es la iglesia más antigua de mi ciudad. Ayer la visité con mi hijo para enseñarle el lugar donde entró, por primera vez, en la Iglesia de Cristo.
Nos quedamos un momento disfrutando del entorno, de su pequeño claustro del siglo XIII, de su entrada con arcos de tres lóbulos con capiteles de temáticas bíblicas, con su nave de cruz griega con tres hermosos ábsides y bóveda de cañón y un tímpano con una imagen de Cristo rodeado de san Pedro y san Pablo.
Me emocioné. Por el hecho de compartir con mi hijo aquel día pero también por lo que representa este templo. No por las piedras que conforman este edificio sino porque a lo largo de los siglos ha acogido a una comunidad de creyentes, todos ellos discípulos de Jesús, para quienes en diferentes circunstancias y motivos, han considerado este lugar sacro el espacio para celebrar su fe. Dí gracias a Dios por todos aquellos que han convertido esta iglesia en un lugar de vida, testigos de una comunidad feliz celebrando a Jesucristo, como el día que bauticé al menor de mis hijos.
Pero este edificio de piedra, como todos los templos, basílicas, ermitas o capillas, nos recuerdan algo fundamental de la fe cristiana: Dios se hizo hombre en Jesucristo. Dios vino a vivir en el corazón de nuestra humanidad. En Jesucristo, vivió plenamente nuestra vida humana: desde sus alegrías, sus penas, sus pruebas hasta la muerte y la muerte en la Cruz. Esta iglesia, como todas las iglesias del mundo, son la casa de Dios asentada en la cotidineidad de la vida. Es una señal de que Dios, incluso hoy, permanece entre nosotros. Nos invita a dejar un lugar para lo trascendente en el corazón de nuestras propias vidas. Y, así, surge una pregunta que requiere profundizar en la oración: ¿qué lugar ocupa Dios en mi vida diaria? ¿Cómo dejo que Dios viva mi vida?
Esta iglesia, como todas las iglesias, es el lugar donde los bautizados se reúnen para celebrar a Jesucristo que murió y resucitó por nosotros. La iglesia es el lugar donde hombres y mujeres buscan a Dios en la oración y en la acción de gracias. Es en la iglesia donde el pueblo de Dios se reúne para celebrar los grandes momentos de su vida de fe: el bautismo, el matrimonio, la ordenación sacerdotal, el funeral y, por supuesto, el que reúne al menos cada domingo a la comunidad: la Eucaristía.
Cada piedra de este edificio me recuerda que soy —somos— una piedra viva de la Iglesia, pueblo de Dios, cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu. Cada uno de nosotros es importante y su misión, su lugar para que la Iglesia, el pueblo de Dios, el cuerpo de Cristo y el templo del Espíritu sea la casa donde cada persona que se acerca a su puerta se sienta acogida. Cuando las piedras se separan, caen y el edificio se convierte en una ruina. Lo mismo ocurre con nuestra vida de fe: miembros del mismo cuerpo, juntos debemos anunciar y vivir nuestro apego a Cristo, en solidaridad con los demás, trabajando juntos para vivir la vida del Evangelio.
Lo hermoso es pensar por qué se construyó esta iglesia: con el fin de crear una obra maestra que dé gloria a Dios.

orar con el corazon abierto.JPG

¡Gracias, Señor, por tu Iglesia santa! ¡Gracias, Señor, porque me has permitido formar parte de tu familia: la Iglesia católica! ¡Gracias, Señor, porque nos llenas con tu luz, por tu luz lo cubres todo con tu amor y con tu misericordia, porque nos bendices a todos los que a lo que a lo largo y ancho del mundo profesamos la fe cristiana! ¡Haznos, Señor, dignos de ti, haznos verdaderos discípulos tuyos, haznos seguidores de tu Verdad y de tu Palabra! ¡Hazme, auténtico hijo tuyo, enfrentándome con valor a todo lo que se opone a tus enseñanzas! ¡Protege siempre, Señor, al Santo Padre, escogido por Ti por medio del Espíritu Santo, como sucesor de Pedro, por todos los obispos y fieles de tu iglesia, para que cumplan con la misión que nos has confiado de transmitir la fe al mundo! ¡Mira, Señor, a todos los cristianos del mundo, concédenos la fuerza necesaria para llevar a cabo la tarea que tu nos encomendaste: ser la luz para el mundo, la luz que ilumina, sal que da sabor, levadura que fermenta y perla que ensalza el terreno! ¡Haznos testimonios de tu verdad, unidos en paz, armonía y amor en el deseo de llevar tu Luz a los corazones de los que se crucen en nuestro camino, unidos en la búsqueda de la justicia que la vida de todos los seres humanos esté regida por la dignidad de hijos tuyos, para que la paz y la concordia reine entre nosotros, para que nada se oponga a tu proyecto de amor! ¡Gracias por la fuerza de tu Espíritu que, a lo largo de los siglos, nos lleva y nos guía hacia Ti!

Hoy celebramos la fiesta de una de las copatronas de Europa, Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), piedra viva de la Iglesia, una extraordinaria mujer que llevó su búsqueda constante de la verdad hasta las últimas consecuencias de su vida convencida que detrás de ella podía encontrar a Dios. Judía conversa, murió en el campo de concentración de Birkenau. Sus libros han sido para mí una escuela de oración pero me quedo con una frase suya que me ha ayudado en mi caminar como cristiano: «estamos en el mundo para servir a la humanidad». Propongo el rezo de esta oración, dirigida a ella para alcanzar la verdad:

Señor, Dios de nuestros padres,
Tú condujiste a Santa Edith Stein
a la plenitud de la ciencia de la Cruz
al momento de su martirio.
Llénanos con el mismo conocimiento;
y, por su intercesión,
permítenos siempre seguir en búsqueda de ti, que eres la suprema Verdad,
y permanecer fieles hasta la muerte
a la alianza de amor ratificada por la sangre de tu Hijo
por la salvación de todos los hombres y mujeres.
Te lo pedimos por nuestro Señor,
¡Amén!

El auxilio me viene del Señor:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s