La grandeza de Dios

A lo largo del pasado fin de semana, acompañado de un nutrido grupo de personas que asistían a un encuentro espiritual, he sentido con gozo como el Señor ofrece la misma cálida bienvenida al más grande de los pecadores como al que transita sencillamente sin hacer ruido por su camino hacia la santidad personal.
Que con su ternura y su amor misericordioso abraza tanto al que pasa por la vida arrastrándose entre el dolor, la desazón, la tribulación y el sufrimiento como al que las cosas no le dejan de sonreír.
Que no hace distinciones para tenderle sus manos acogedoras al soberbio y orgulloso como al humilde y servicial.
Que ama por igual al que tiene una fe viva fruto de la herencia o de un encuentro con Él como a aquel que reniega, duda, busca o es escéptico al encuentro con Su Amor.
Que es paciente y amoroso con los que tienen el corazón tan duro como una piedra como con los que tienen el corazón herido y lloran por las desventuras de su realidad cotidiana.
¿Cuál es el secreto? ¿Cuál es la grandeza de Dios? Que Dios es Amor. Que uno puede confiar ciegamente en sus promesas, porque éstas nunca cambian y, sobre todo, porque su amor es infinito y nunca termina.
¡No hay nada más hermoso que sentir el amor y la ternura de Dios! ¡Gracias, Señor!

Dios_es_amor.JPG

¡Gracias, Señor, porque puedo reconocer en mi propia vida lo mucho que me amas! ¡Gracias, Señor, por tu infinito perdón, que derramas sobre mi cada día a pesar de mis infidelidades, mis incoherencias y mi incapacidad para amar! ¡Gracias, Señor, por tu amor infinito, porque me fortalece cuando me faltan las fuerzas, porque aumenta mi fe cuando las dudas me embargan, me consuela cuando me invade la tristeza, me levanta cuando caigo y peco, me escucha cuando te llamo, me serena cuando me siento intranquilo, me guía cuando estoy perdido, me endereza cuando tomo la senda equivocada, me ilumina cuando la oscuridad me invade, mi alienta cuando desespero, se alegra conmigo cuando las cosas funcionan! ¡Gracias, Señor, por estas siempre a mi lado! ¡Envíame tu Santo Espíritu para que me llene con tu presencia y sepa amar como amas Tu, sepa mirar como miras Tú, sepa sentir como sientes Tu! ¡Gracias, Señor, por los momentos buenos y los difíciles porque están impregnados de Tu Amor!  

Un comentario en “La grandeza de Dios

  1. La grandeza de Dios es tan grande y maravillosa que no se puede evitar compartir su palabra.
    Muchas gracias por tantas experiencias compartidas donde Dios se manifiesta, me ayuda en mi diario vivir.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s